Dónde empezó todo.

Van Wonderen abrió su primera tienda en la típica Kalverstraat (Ámsterdam, Países Bajos). Nuestras tiendas llevan el nombre del abuelo de nuestro fundador, Colin van Wonderen: Gerard van Wonderen (1907). La idea de hacer una tienda de stroopwafels artesanos y el amor por nuestras galletas holandesas surgió hace años.

Hace unos 25 años, Colin descubrió los stroopwafels calientes. Los fines de semana acudía con su abuelo al mercado y podía comprar stroopwafels calientes.

Después de varios años siendo empresario en varios sectores, surgió la posibilidad de crear un concepto propio de stroopwafels. Pronto se hizo una prueba con familiares y amigos, y su resultado fue sonrisas y caras satisfechas. ¡El stroopwafel caliente que Colin había descubierto comiendo con su abuelo Gerard van Wonderen volvió a la vida! Desde entonces y tras muchas caras felices, mucha gente ya sabe dónde encontrar nuestra tienda con galletas holandesas de stroopwafel.

¿Nuestra misión? ¡Poder compartir con muchos visitantes futuros esa sensación y ese sabor!

100% handmade soap bar

La historia de los stroopwafels

El stroopwafel se descubrió alrededor del siglo XX en Gouda. Esta galleta holandesa está hecha de dos gofres redondos que se cocinan hasta hacerlos crujientes en una gofrera. Esos gofres se unen por medio de jarabe dulce. Originalmente, los gofres tienen un diámetro de unos 10 centímetros, pero actualmente también están disponibles con diámetros desde 5 hasta más de 25 centímetros. Los stroopwafels no solo son deliciosos para comer en caliente directamente de la gofrera, sino que combinan perfectamente con helado y chocolate. En la actualidad, ya se pueden conseguir stroopwafels no solo en los Países Bajos, sino que se han convertido en un fenómeno mundial.


Español
Español

[[recommendation]]